España reduce el desperdicio alimentario un 19,2% desde 2020

Desde 2020, España ha logrado reducir el desperdicio alimentario en un 19,2%, lo que equivale a 269,18 millones de kilos o litros menos desechados. Esta evolución positiva es resultado de la concienciación y la implementación de hábitos de consumo más responsables.
Avances en la reducción del desperdicio alimentario
España ha dado un paso significativo en la lucha contra el desperdicio alimentario, alcanzando una reducción del 19,2% desde 2020. Según el Informe Anual 2025 de Desperdicio Alimentario, presentado por el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, este descenso representa 1.129,91 millones de kilos o litros de alimentos y bebidas desperdiciados en el país, lo que equivale a 269,18 millones menos en comparación con hace tres años.
Hábitos que marcan la diferencia
Cada español desperdició en promedio 24,3 kilos o litros en 2025, una disminución leve respecto al año anterior. La tendencia positiva ha sido impulsada por la planificación de las compras, la correcta conservación de los alimentos y una mejor organización en la nevera, así como una mayor atención al etiquetado de productos.
Campañas de concienciación
El Ministerio ha lanzado la campaña "Aquí no se tira nada", que busca fomentar prácticas sencillas en los hogares para reducir el desperdicio. Esta iniciativa se enmarca dentro de la estrategia "España sabe" y propone acciones concretas para que más personas adopten hábitos de consumo responsables. La campaña será difundida a nivel nacional y coincide con eventos importantes del sector agroalimentario.
Oportunidades de mejora y futuro
A pesar de los avances, aún hay margen para mejorar, especialmente en el aprovechamiento de frutas, verduras y comidas no consumidas. La atención institucional y la implementación de la Ley de prevención de las pérdidas y el desperdicio alimentario, aprobada en 2025, son clave para seguir avanzando hacia un sistema alimentario más sostenible. Fortalecer estos hábitos y extenderlos a todos los sectores de la cadena alimentaria es el próximo gran reto en la lucha contra el desperdicio en España.