La natación reduce el dolor de espalda crónico, según estudio

Un estudio de la Universidad Macquarie revela que un programa de natación de ocho semanas mejora significativamente la discapacidad causada por el dolor lumbar crónico. Los participantes mostraron una reducción del 50% en sus niveles de discapacidad tras el tratamiento supervisado por fisioterapeutas.
Eficacia de la natación en el dolor lumbar
Una investigación realizada por la Universidad Macquarie en Australia ha confirmado que un programa de natación puede ser eficaz para reducir la discapacidad asociada con el dolor lumbar crónico. Este ensayo clínico, publicado en el 'British Journal of Sports Medicine', involucró un programa individualizado de natación y educación, guiado por fisioterapeutas, que se llevó a cabo durante ocho semanas.
Detalles del estudio
El estudio, conocido como EduSwim, incluyó a 76 adultos con dolor lumbar que habían experimentado discapacidad durante al menos 12 semanas. Los participantes fueron divididos en dos grupos: uno recibió el programa de natación y educación, mientras que el otro grupo recibió solo educación sobre el manejo del dolor. Los nadadores mejoraron su discapacidad en aproximadamente un 50%, en comparación con el grupo de control.
El programa se centró en adaptar las sesiones de natación a las capacidades individuales de cada participante, con el objetivo de completar tres sesiones de 30 a 45 minutos al final de las ocho semanas. Además, se ofrecieron conceptos clave sobre el dolor y la importancia del movimiento.
Beneficios a largo plazo
Los resultados mostraron que los beneficios se mantuvieron a largo plazo, a las 26 y 52 semanas, aunque la diferencia entre los grupos disminuyó con el tiempo. Los participantes del grupo de natación también reportaron mejoras en la intensidad del dolor y en la autoeficacia en el manejo del mismo. La evidencia sugiere que la natación no solo mejora la condición física, sino que también brinda confianza a los participantes para seguir activos en otras formas de ejercicio.
El profesor Mark Hancock destacó la importancia de contar con evidencia que respalde la recomendación de la natación como un ejercicio adecuado para quienes sufren de dolor de espalda. Esto abre nuevas posibilidades para tratamientos basados en la actividad física en lugar de solo educación tradicional.